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martes, 29 de noviembre de 2016

¿Sentirse español?

Las declaraciones de Trueba al respecto están trayendo cola. Mi particular punto de vista sobre el tema lo tengo cada vez más claro. Ser español, o de cualquier otro sitio, te toca, como te puede tocar ser blanco, o negro, o moreno, o zurdo. No conozco a ningún zurdo que cuando oye hablar sobre zurdos se le erice la piel.
Yo creo que todo tiene que ver con una cuestión de inseguridad, de desconocimiento, de cortedad de miras. Como les pasa a los religiosos. Del autoconvencimiento de que todo lo patrio es lo mejor: la gente, los paisajes, el idioma, la cultura. Si es verdad que está muy bien todo eso, pero hay vida más allá. Basta haber viajado un poco para sentir que has dejado una parte de ti en los lugares que más hondo te han calado. Que te podrías haber quedado a vivir sin problema en alguno de esos sitios, porque te ha fascinado el estilo de vida, o el clima, o la gente, o incluso, por qué no, el idioma.
Porque tengo la seguridad, aunque no creo que haya ningún estudio que lo pueda refrendar, de que por lo general los más conservadores, o, dicho de otra forma, los que más “se sienten”, son los menos interesados en aprender idiomas. Para qué, si ya hablan español. Pues porque aprender otros idiomas te obliga a pensar en una lengua distinta de la que mamaste. Ahora podría hacer un paréntesis para referirme a las distintas lenguas de este país y del rechazo que muestran ante ellas los pertenecientes al sector que más “se siente”, pero no lo voy a hacer.
Quizá yo parto con ventaja, porque por ejemplo nací fuera de España, he vivido en Sudamérica, y la familia materna de mi hija es negra. Esas cosas le ayudan a uno a ser más abierto, así en general. Las circunstancias del momento, cuando vivía al otro lado del Atlántico, me obligaron a regresar, pero me podría haber quedado sin problemas, porque me gustaba todo lo que me rodeaba, porque poco a poco me fui haciendo a las costumbres. Ni mejores ni peores, sólo diferentes. Y casi llegó a ser mi nueva “zona de confort”, esa que aporta tanta seguridad a los que ni por asomo piensan que lo de fuera pueda equipararse a lo de aquí.
En fin, que soy español porque me ha tocado serlo, no por orgullo ni por nada que me haga sentir especial. Me siento tan español como miope. Y a veces me dan ganas de parafrasear a Pepe Rubianes, que por cierto viajó muchísimo, en aquella entrevista en la que hablaba de petardos en el culo.

sábado, 28 de marzo de 2009

¿Me avisan con amenazas?

Estoy en plena mudanza y hace pocos días M. y yo hicimos el primer viaje de trastos a nuestra nueva casa. Por cierto, un atiquito la mar de coqueto y luminoso, muy nuevo y con unas vistas espléndidas.

En la inmobiliaria que ha hecho la mediación nos dijeron que la plaza de aparcamiento que nos correspondía era la número 6, y a eso de las once y pico de la noche, llegamos y aparcamos para subir y colocar la cacharrería.

Unas dos horas después, al llegar al coche, me encontré esta nota en el parabrisas.

Esa era la nota original, escaneada, como se puede observar. Al día siguiente le dejé yo una mecanografiada que transcribo a continuación:

Soy el nuevo vecino del ático izquierda, y el que cometió el ERROR de estacionar el vehículo de mi mujer en la plaza rotulada con el número 6, que debo suponer que es suya, o en su caso la utiliza legítimamente.

Lamento profundamente que nuestro primer contacto esté siendo por medio de notas, por lo que para cualquier aclaración sobre las mismas estaré encantado de recibirle en mi domicilio una vez me encuentre instalado junto con mi familia, lo que espero que ocurra en breve.

Debo aclararle un par de conceptos sobre los que, en mi humilde opinión, se equivoca Vd. de cabo a rabo. En primer lugar, no tengo mucha cara, nunca la he tenido, y no la voy a tener a partir de ahora. Como le dije al inicio, estacioné en la plaza número 6 porque por error me dijeron donde formalicé el arrendamiento que era esa la que se correspondía con el ático izquierda. Nada más allá de mi voluntad que pretender causar un perjuicio a quien todavía no tengo el gusto de conocer en persona. Es más, era tal el convencimiento de que nos correspondía esa plaza que incluso se iban a llevar a cabo gestiones para localizar al propietario del ciclomotor que ahí se encuentra estacionado.

Le reitero mis disculpas por el trastorno que pudiese haberle ocasionado no sin antes recordarle que una de las acepciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua de la palabra “advertir” es “avisar con amenazas”. Espero y deseo que no me haya advertido con esa intención, y quedo a su entera disposición para cualquier cosa en la que le pueda ser útil, incluido el uso de la plaza de estacionamiento número 8 si algún día la necesitase.

Atentamente (firma)

Supongo que en cuanto lo/la conozca, sabré hasta qué punto le gusta la ironía. Pero me da a mí que si necesita sal algún día, la última opción va a ser pedírsela a los del ático izquierda.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ahí te quedas

Cuatro horas. Sólo cuatro horas más para despedir definitivamente el 2008. Ahí te quedas, cabrón.

2009, ahí voy, te vas a enterar de lo que vale un peine.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Las fiestecitas de marras

No me gusta la Navidad, no por moda, como ya he leído por ahí en varios sitios, que parece que es lo que se lleva, sino porque simplemente me parece, aunque suene a tópico, que tanta felicidad por obligación, buenas intenciones porque es la época, deseos de prosperidad hasta en la sopa, me parece de una hipocresía que roza el absurdo.

Pero me toca jugar al juego, como a casi todo hijo de vecino, y he de reconocer que este año la Nochebuena la he disfrutado mucho. Hemos sido los de siempre, sólo ha faltado mi enana, que como ya saben los habituales vive en Brasil con su madre, y el ambiente ha sido francamente majo. Buenas conversaciones, buen humor, muchas risas y la interacción cada vez mayor con los peques, mi hijo y mis sobrinas, que se hacen mayorcitos y permiten que no haya que estar todo el tiempo pendientes de que no hagan trastadas. Aun así, la menor aún conserva casi toda su inocencia (lo de casi da, no para un post, sino para un blog entero) y haber tenido la oportunidad de verla cuando ha descubierto que Papá Noël ya había dejado los regalos en la terraza es algo que no se paga con dinero. Algún día hablaré de ella, ya que mi hermana no se decide a abrir un blog.

Además, como guinda, la madre de mi hija ha solucionado por fin el problema que tenía con la web cam y hemos podido hablar por vídeo-conferencia con ella. No la veía desde hacía casi dos meses, desde que regresé de allí sin billete de vuelta, y ha sido mi mejor regalo de Navidad. La semana que viene cumple dos años.

Y como creo que desear el bien de tus amigos no tiene nada que ver con el espíritu navideño, os deseo a todos que os divirtáis todo lo que podáis y que el año que viene trabajéis menos, ganéis más y seáis muy felices.


Os dejo con Elvis cantando "Blue Christmas" en el Comeback Special de 1968. No me diréis que no es mejor que el de los peces que beben y beben, y vuelven a beber.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus

John Gray tenía más razón que un santo.

O yo soy idiota y no me entero, o definitivamente, vosotras y nosotros hablamos idiomas diferentes. El caso es que estoy más perdido que Phileas Fogg con un bono-transporte, y no sé por dónde tirar. Me da a mí que esto va a ser una no-relación como
tantas otras que hay por ahí, si el sentido común no lo remedia.

Mujeres. No puedes estar con ellas ni sin ellas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

De vuelta a casa

Me ha tocado el gordo sin ni siquiera haber comprado lotería. Mi cambio de suerte para mejor se concreta en forma de contrato indefinido en mi administración hasta que recupere mi plaza de funcionario de carrera, allá por enero de 2010. Me llamaron el pasado jueves para empezar hoy mismo, y han sido unos días de ir un poco de cráneo: papeleos dándome de baja de un ayuntamiento y de alta en otro, entrega de material por aquí, recogida por allá... Han sido sólo tres semanas lo que ha durado la suplencia, pero lo he pasado estupendamente y dejo unos cuantos buenos amigos en la Unidad Nocturna de la Policía Local de Manacor. Muchas gracias a todos por haberme hecho sentir uno más desde el primer día.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Here I go again

Ni en mis mejores sueños podía esperar que las cosas empezasen a rodar tan bien como lo están haciendo desde que regresé (huí, puse tierra -mar, mejor dicho- de por medio). He conseguido un coche por cuatro duros que funciona a la perfección, gracias a la mediación de un amigo -siempre los amigos-, llevo una semana trabajando, he tenido una cita con V. muy prometedora, y veo la vida de otro color. Porque realmente lo vi todo muy negro y llegué a creer que no saldría del pozo, y temí que si lo conseguía sería con secuelas que necesitarían ayuda especializada. Que me iba a quedar tocado, vaya.

Lo único que impide que la situación no sea como para tirar cohetes es mi separación de la niña. No hace ni un mes que no la veo y me parece que hace siglos. Es lo que hay, ya me he hecho a la idea de verla cuando las circunstancias lo permitan, pero no deja de ser una faena enorme.

Por lo demás, muy animado, a pesar de que la situación económica me tiene asfixiado. Al menos estoy ejerciendo de nuevo mi profesión, no ocupando la plaza de la que estoy de excedencia, sino cubriendo una plaza interina. Me ha tocado un grupo de trabajo estupendo y estoy muy a gusto, reciclándome en muchas facetas del oficio, que me hacía falta. Lo único malo es que es en una ciudad a cincuenta kilómetros de mi casa y no gano para gasolina. Tendrá una duración de tres meses, pero espero que igual que ha surgido esta oportunidad, tenga otras cuando finalice el contrato.

Me he dado cuenta de lo importante que es tener una familia y unos amigos que se preocupan por ti. Saber que están ahí para lo que sea, sin condiciones. Y de que soy un privilegiado por poder decirlo con la boca llena. Necesitaba ese calor después de haberme sentido muchas veces tan solo y con la autoestima por los suelos, de vivir cada día con la presión de saber que estás siendo permanentemente cuestionado en tu propia casa, de sentirte un fracasado en lo laboral y en lo sentimental.

Además de todo eso, mi madre me ha hecho un bocadillo de tortilla de patatas para la merienda en el trabajo. Y lo demás son cuentos.




viernes, 14 de noviembre de 2008

Tocado y hundido

Esto que sigue es el post que ha estado hibernando una temporada. Finalmente he decidido seguir adelante con el blog, y asumir las consecuencias, para bien y para mal, que tampoco voy a seguir la táctica del avestruz.

Lo escribí el 10 de octubre, ya llevo un par de semanas de vuelta en España. Empezando de cero, otra vez. Otra vez.


Yo pensaba que las cosas no podían irme peor, iluso de mí. Las cosas siempre pueden empeorar, y ya debería de irme enterando de eso.

A todo lo ya contado aquí en entradas anteriores, ahora se suma el hecho de mi ruptura con
mi mujer. Por un mínimo sentido de corrección, no voy a dar ni un solo detalle de las circunstancias de la misma; sólo decir que la situación ya había llegado a límites difícilmente superables. Eso supone que tengo que hacer las maletas y volver a casa, no hay otra salida posible en las circunstancias actuales. Me he quedado sin recursos por causas que no vienen al caso, pero sobre las que también di detalles en otra entrada. En otro caso, si me hubiese conseguido radicar aquí, si el proyecto hubiese funcionado, me quedaría, obviamente.


Sólo yo sé lo que he luchado por intentar reconducir la relación, por pulir los detalles que habían hecho que la misma degenerase en lo que hoy es, pero me he estrellado una y otra vez, y ahora, después de una primera fase de negación, de no querer aceptar la realidad que tenía ante mí, acepto con resignación que se acabó. Hay que saber perder con clase.

Sólo me queda resolver unos asuntos burocráticos para cuando vuelva de visita entrar con la residencia permanente. Porque volveré de visita. Dejo aquí a mi hija de veintiún meses, y eso ya me cuesta mucho más aceptarlo. Separarme de ella ahora me rompe el alma, sólo pensarlo hace que sienta cómo algo me aprieta el pecho y me impide respirar con normalidad. Es mucha la impotencia y la rabia que se sienten cuando irremisiblemente te ves abocado a verte despojado de la presencia diaria de lo que es una de tus razones de vivir.

Hasta enero de 2010 no puedo reincorporarme a mi puesto de trabajo, del que estoy de excedencia, así que durante este año y pico voy a tener que agarrarme a un clavo ardiendo y buscar trabajo de lo que sea, que los intereses por los número rojos me comen por los pies. Mala suerte hasta para eso, buscar un hueco en el mercado laboral en una época con tasas de paro como no había desde hace mucho tiempo. Tengo que intentar hace gala de una moral de hierro y mentalidad positiva, no dejarme vencer por los elementos, y salir a flote a pesar de todo. Ayuda por parte de mi familia sé que no me va a faltar, y eso ya es mucho terreno ganado.

Intentaré actualizar cuando pueda, pero supongo que no me va a quedar otra que tener el blog un poco abandonado, a mi pesar. Espero poder contar alguna alegría pronto.

jueves, 9 de octubre de 2008

Gracias

Gracias a los que habéis dejado comentarios en la última entrada, que acabo de guardar, y a los que sin haberlo hecho me dais vuestro apoyo.

No es el mejor momento para tenerla publicada, yo sé lo que me digo. Volverá a ver la luz cuando sea oportuno. O abriré otro blog. Anónimo, claro.

Editado: Me refiero a la entrada que he vuelto a publicar el 14 de noviembre, justo aquí arriba.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Vida (texto de Charles Chaplin)

He recibido un email en unos momentos en los que cualquier palabra de aliento y ánimo me viene como anillo al dedo, dadas las especiales circunstancias que me estoy viendo obligado a vivir.

Es un texto del mito Charles Chaplin, sobre el que hacer cualquier tipo de presentación sería una falta de respeto para su memoria.

Me recuerda mucho a la letra de la canción My way, que hiciera famosa Frank Sinatra, una de mis favoritas. Una persona haciendo balance de su vida, satisfecha del resultado de la partida que le tocó jugar, porque usó las cartas con pasión y determinación, asumiendo aciertos y errores con todas sus consecuencias.


"Ya perdoné errores casi imperdonables
Traté de sustituir personas insustituíbles y olvidar personas inolvidables
Ya hice cosas por impulso, ya me decepcioné con personas cuando nunca pensé decepcionarme, mas también decepcioné a alguien
Ya abracé para proteger
Ya me reí cuando no podía
Ya hice amigos eternos
Ya amé y fui amado, pero también fui rechazado
Ya fui amado y no supe amar
Ya grite y salté de tanta felicidad, ya viví de amor e hice juramentos eternos, ¡pero también rompí la cara muchas veces!
Ya lloré escuchando música y viendo fotos
Ya llamé sólo para escuchar una voz, ya me enamoré por una sonrisa
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y... tuve miedo de perder a alguien especial (y terminé perdiéndolo) ¡Pero sobreviví!
¡Y todavía vivo!
No paso por la vida...
Y tú tampoco deberías sólo pasar... ¡Vive!
Bueno es ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivir con pasión, perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante"

sábado, 20 de septiembre de 2008

Primera entrevista de trabajo

Me llamaron para mi primera entrevista de trabajo. Recuerdo que me ofrezco como profesor de español y vivo en Brasil, para los recién llegados. Últimos repasos al manual de gramática, por si me hacen alguna pregunta sorpresa sobre aspectos técnicos de la lengua, ducha, afeitado, pelo recogido con coleta y gomina (si no parezco una escarola), y puntual como un clavo con mi carpetita en la academia de idiomas.

Me dirijo a la recepcionista, por su nombre, que anoté cuando dejé el CV, y le digo que estaba citado para una entrevista. En eso que de la zona de sala de espera se levanta un hombre con aspecto caucásico, que luego resultó ser el director, el cual se dirige a mí, y me dice "With me" (conmigo). Me hace pasar a un aula y me entrevista... ¡en inglés!

Hombre, en el apartado de idiomas del currículo había puesto nivel intermedio-avanzado de inglés, pero de ahí a que me llamen para dar clases... Deben de estar fatal de profesores y se agarran a un clavo ardiendo, supongo. El caso es que cumplí el expediente muy dignamente, a pesar de lo oxidado que tengo el idioma, y sólo pedí que me repitiera una vez una pregunta, aunque en el último momento la fastidié cuando le quise pedir una tarjeta de visita y no recordaba cómo se decía en inglés (bussiness card, me vino a la memoria nada más salir por la puerta).

Desde luego no me van a llamar de nuevo para ese puesto, por falta de experiencia docente en inglés y de práctica del idioma, pero el entrevistador me dijo que las clases de español todavía se tienen que instaurar en el centro y que mantendría mi CV hasta entonces. Cruzo los dedos y sigo "echando" currículos.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Otro golpe de timón

"Si te caes siete veces, levántate ocho".

Proverbio chino.

Pues se acabó lo que se daba. Fue bonito mientras duró, o no, me da igual. Adiós a toda la ilusión del proyecto del ballet. Todo, por lo menos para mí, se ha ido al carajo. Rotas las relaciones con mis socios, sólo me queda esperar que me reintegren lo que invertí, aunque no voy a hacerme muchas ilusiones porque la cosa no acaba de pitar. Y me importa un rábano quien lo lea, que ya estoy viendo que me voy a ver presionado para eliminar el post. El blog es mío y la compañía de danza también, aunque alguno/a no esté de acuerdo, así que escribo lo que me sale del mismísimo forro. A lo mejor mañana mismo lo elimino, pero de momento esto se va a publicar. Total, para las visitas que tengo... Pocas, pero eso sí, de primera calidad.

Como me he caído con todo el equipo, toca levantarse y seguir andando. Y eso he hecho: buscar trabajo. Ya me han confirmado que un día de estos me llaman para dos entrevistas de trabajo como profesor de español. Lo cierto es que muy mal se me tendría que dar para no conseguir un puesto como profesor en alguna academia de idiomas o colegio de secundaria (en primaria no enseñan español), visto el nivel que tienen los profesores de aquí, y ser nativo es lo que más peso tiene en el currículo.

Ya tengo asumido que si me contratan no voy a cobrar mucho, pero es lo que hay. Siempre me queda la opción de dar clases particulares como complemento. Lo que está claro es que tengo que aprovechar mis armas, y ser nativo de español con treinta y nueve años de experiencia en un país donde la enseñanza del idioma está en pleno auge y absolutamente de moda me tiene que ayudar a, por lo menos, hacer el trance más llevadero, que no tengo ni para pipas. Y que te mantenga tu mujer no está mal, es el sueño de muchos, pero no es mi estilo. Ella que mantenga la ilusión por seguir conmigo, que al final es lo que me movió a dejarlo todo y venirme para aquí.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Vale ya ¿no?

Me parecía que ya había tenido bastante con el cachondeíto en casa a mi costa por la caída que sufrí y que relaté en el último post. Pues no. Los anuncios de Google que tengo insertados en la cabecera del blog me lo recuerdan constantemente. Es lo que tiene que relacionen los anuncios con los contenidos que uno escribe. Pero lo que me fastidia es que me da la impresión de que el gadget en cuestión parece que mira para abajo, ve la entrada, y piensa que por qué no hacer un poco de leña del árbol-bloguero caído. Y ahí están continuamente las sugerencias de búsquedas de anuncios de escaleras, sistemas de seguridad, andamios, y demás artículos que lo único que hacen es herir un poquito más mi orgullo.

Creo que voy a poner los anuncios a pie de página por un tiempo, al menos así no me lo restregarán por la cara nada más abrir el blog.

domingo, 31 de agosto de 2008

Por poco no lo cuento


Discover Various Artists!


El batacazo que me pegué anteayer fue de los que hacen historia. Todavía no me creo que esté entero.

Vivo en una casa de dos plantas, las cuales se comunican con una escalera de caracol. El último tramo, bajando, es recto, y no hay pasamanos por la derecha, porque los escalones van adosados al eje de la escalera, menos en ese tramo final. La escalera está en un jardín de interior con el suelo cubierto de piedras de río. Exacto. Ahí fui a parar, derechito y sin escalas. Resbalé, y todavía no sé cómo fue la secuencia. Sólo recuerdo que me dio tiempo a encoger los brazos y pensar "de esta no salgo".

Por suerte la caída fue limpia. Haber entrenado caídas de todas clases en la academia de la poli también ayudó. Hace muchos años, pero el que tuvo, retuvo. Aún así, pasaron varios minutos hasta que pude reaccionar y levantarme, porque me quedé completamente aturdido. Reaccioné cuando vi delante de mí a mi hija de un año y siete meses, mi sobrina de tres, y mi suegra, diciéndome con insistencia ¡que me mojase la cabeza! Claro, la pobre acudió al oir el estruendo que formé, como las niñas, y me vio frotándome el coco con la mano, pero yo todavía estaba tratando de averiguar si me había roto algo, porque me parecía imposible estar ileso.

El día siguiente por la mañana casi no me podía levantar, tenía el hombro molido, pero hoy ya estoy completamente recuperado. Aún no me lo creo. Eso con casi cuarenta tacos, y luego, a los veintiuno, voy y me rompo la rodilla por cuatro sitios de la forma más idiota. Pero no lo voy a contar, que ya os habréis reído bastante por hoy.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Para Daniel

El primer cumpleaños que paso separado de ti. No sabes cuánto te estoy echando de menos, especialmente hoy, en que tantos recuerdos me vienen a la memoria. Doce años ya, todo un hombrecito ¿eh? Aunque no lo celebre contigo, voy a brindar con una cervecita, porque a fin de cuentas también hace doce años que soy padre. Pues eso, salud, por nosotros.

Quiero recordarte que estoy muy orgulloso de ti. Nunca me has defraudado, excepto por esos pequeños lapsus de memoria (por ser suave) que a veces tienes. Pecata minuta. Eres el hijo que cualquier padre querría tener. Bueno, uno muy futbolero tal vez no, pero yo me conformo de sobra.

Siempre has sido muy maduro para según qué cosas, y nunca se me olvidará la entereza con la que llevaste mi salida de casa. Eras bastante más chiquitín (de edad, porque seguro que a estas alturas -juego de palabras malo- ya me has pasado la cabeza), pero te comportaste de manera ejemplar.

Las circunstancias me han llevado a forjarme una nueva vida muy lejos de ti. Ten siempre presente que todo lo que estoy haciendo es pensando en ti y en tu hermana. Tengo mucha ilusión en los proyectos que estoy llevando a cabo, y deseo que pronto puedas ver con tus propios ojos el fruto de tantos esfuerzos y desvelos.

Que tengas una buena entrada de curso en esta nueva etapa de instituto. Sé que tienes capacidad de sobra para conseguir lo que te propongas, pero no hace falta que te recuerde que tú eres tu único obstáculo.

A por ellos, que son pocos y cobardes.

jueves, 24 de julio de 2008

Ibá Kilombo ha nacido


Sucedió. Y todo salió a pedir de boca.

El lunes por la noche, la compañía de danza Ibá Kilombo se presentó en sociedad ante un auditorio compuesto por invitados de las áreas de turismo y cultura, además de autoridades de diversas instituciones. Y fue un éxito.

El proyecto en el que me encontraba embarcado junto con mi cuñada dio un giro radical cuando nos encontramos en nuestro camino al director del espacio de eventos Bahia Café Hall. Nuestra idea era crear un espacio donde el cliente, el turista de Salvador sobre todo, asistiera a un espectáculo temático, comenzando por la llegada al lugar, con una decoración ambientada en la zona rural de Bahía -estado del nordeste de Brasil-, degustando un buffet representativo de la rica gastronomía bahiana, y disfrutar de un espectáculo folclórico.


La compañía llevaba ensayando varios meses, y nos queríamos presentar a lo grande para conseguir contratos y financiar el restaurante. Teníamos un proyecto del que teníamos en la mano la mitad de los ingredientes. Y el Bahia Café Hall tenía el mismo proyecto, pero le faltaba el espectáculo. Lógicamente fue un amor a primera vista. El proyecto Bahia Viva germinó ese mismo día y vio la luz el pasado día 21.


A partir del 18 de agosto el evento será semanal, en principio, depende de la demanda. Las expectativas son muy buenas, ciertamente. Por ahora ya hay un tour-operador interesado en abrir un día sólo para sus clientes.

Me he quedado con la ropa que llevo puesta como patrimonio personal, pero tengo un espectáculo estupendo montado y rodando. El esfuerzo, los desvelos, los nervios, los quilos perdidos, valieron la pena cuando vi al público aplaudiendo de pie al final del show.

sábado, 5 de julio de 2008

Morderse la lengua

O sujetarse los dedos, que para el caso es lo mismo.

Eso es lo que me está pasando. Tengo unas ganas locas de contar todos los acontecimientos de las últimas semanas, pero todavía no puedo hacer público nada. No por que nadie vaya a reventar "lo" del próximo día 21, ni nada parecido. Es como un pacto conmigo mismo de no hablar más que con quien sea imprescindible de todo ello. Será que me estoy volviendo supersticioso, y será verdad que en este mundillo es donde más supersticiosos hay.

Son tantos los preparativos que todavía faltan... Aunque mirando para atrás, es mucho lo que hemos caminado ya.

Si todo va según lo previsto, me voy a hartar de llamar por teléfono, de escribir mails, de redactar posts, de contar, contar y contar.

viernes, 27 de junio de 2008

I feel good!

Hoy no estaba con el ánimo por las nubes, precisamente. No por nada en especial, son ya casi seis meses en Brasil, y un cruce de emails con mi hermana me han puesto un poco tontorrón, que uno es persona.

Hasta que me he encontrado esta maravilla por la red. A la autora le ha costado una semana de trabajo, pero ha valido la pena. De repente el buen humor ha vuelto, he sentido ganas de bailar, de cantar. Lo hubiera hecho de no ser porque la enana se ha despertado llorando con dolor de encías. Qué ganas tenemos de que le acaben de salir los dientes.

Aunque seguro que ella más, la pobre.

Vía alice

miércoles, 30 de abril de 2008

Costumbres

No me acostumbro:

A que todo en la vida cotidiana acontezca dos horas antes: almorzar a mediodía, cenar a las 20:00 (o antes), comercios abiertos a las 07:00, comercios cerrados a las 18:00, salida y puesta de sol…
A que llamen a la gente chistando. Aqui es lo más normal, en casa, en la calle, al camarero del restaurante. Todo quisqui con el dichoso “psssss” constantemente. Es curioso, con lo mal visto que está eso en España (y supongo que en otros sítios).
A que cuando alguien estornude nadie diga nada, me refiero a un equivalente a “salud”, o “Jesús”, o “a ver si revientas”.
A la falta de aceite de oliva. Aqui es un artículo de lujo que sólo se usa para aderezar, y con moderación, las ensaladas. Lo que echo de menos unos huevos fritos como Dios manda...
A que mis sobrinos me digan de usted. Lo normal es llamar de usted a todas las personas mayores, incluso los padres. Eso sólo se mantiene en la España más profunda. Ahora que lo pienso, habrá que decidir con tiempo si Marina llamará a su madre de usted y me tuteará a mí, porque ella le habla en portugués y yo en castellano.
A la mierda de conexión de ADSL. Después de ruegos, peleas y más ruegos con la compañia que da el servicio, parece que conseguiremos un ancho de banda de 650 Kb. Es duro después de disponer de 4 Mb.
A las diferencias tan extremas entre estratos sociales. Abismales. Un obrero sin cualificación gana menos de 200 € al mes. Un profesional cualificado, un ejecutivo, se va más allá de los 2000 fácilmente.
A los atascos.
Al poco respeto que se tiene a los peatones. No hay dinero peor gastado que la tinta de los pasos de cebra.

Me he acostrumbrado fácilmente:

Al clima. Odio el frío, y me troncho cuando dicen que aqui en invierno hace frío porque la temperatura baja hasta unos 18 grados por las noches.
Al contacto humano. No es tabú tocarse, no hablo de meterse mano, sino de saludar y despedirte con abrazos, o que los tíos se den un beso. Y un tío, por eso, no es menos tío.
A ver a todas las mujeres impecablemente arregladas. Cabello (supongo que pelo también), manos y pies todas las semanas, aunque hay que reconocer que está tirado de precio, incluso para los niveles de aquí. Y a que todas piensen que los españoles somos exquisitos en el trato y muy educados. Ni chulitos italianos ni ná.
A que la gente sonría. A que me traten con cortesía en los casi todos los comercios, incluso la mayoría de funcionarios públicos. A lo abierto que es todo el mundo en general.
Al churrasco. Qué delicia de carne, no se puede comparar, y qué barata.
A los zumos de frutas, algunas de nombre impronunciable. El maracuyá porque ya lo había oído, pero hay otras que no consigo memorizar. Se hacen con pulpa natural congelada, mezclada con agua y algo de azúcar, y están divinos.
A tener la posibilidad de hacer compras en una gran superficie las veinticuatro horas del día. Una vez fui a comprar un colchón a las dos de la madrugada.
A tener servicio. Anda que no.

viernes, 18 de abril de 2008

Piano, piano, si va lontano

La Comisión de Patrimonio del Centro Histórico ha creído en nosotros y ha dado el visto bueno al proyecto presentado tanto para la reforma del restaurante como para colaborar con la comunidad en la revitalización de un espacio público.

El material gráfico de la compañía de baile, vídeo y fotos, están listos, para cumplir con el último requisito para ser incluídos en la programación oficial de festejos de la ciudad.

La semana que viene estrenamos el espectáculo en la presentación de uno de los blocos (grupos carnavalescos) de más renombre de Bahía,
Ilê Aiyê, de la programación de carnaval 2009, invitados para bailar con el primer elenco (tiene varios) de la banda.

Sé que estoy empezando la casa por el tejado, y que debería contarle a mis (tres o cuatro) lectores la historia desde un principio, pero hasta que todo no esté absolutamente cerrado, me reservo los detalles del periplo.