lunes, 13 de septiembre de 2010

Estabilidad, al fin.

Un año y pico ya sin actualizar el blog. Y con bastantes novedades desde entonces, pero para bien, para variar.

Hace cinco meses que soy de nuevo un hombre casado, y me siento completamente pleno junto a mi mujer. He tenido la inmensa suerte de encontrarla, o de que me haya encontrado, el caso es que parece como si nos hubiésemos estado reconociendo más que conociendo. La horma de mi zapato, mi med
ia naranja, mi alma gemela (¿dónde te habías metido todo este tiempo?).

Es músico profesional, mi vocación frustrada toda la vida ha sido tocar algún instrumento, y gracias a sus ánimos, y a que me regaló una guitarra a los pocos meses de conocernos, ya soy capaz de acompañarme cantando y tocando alguna que otra pijadilla facilona. Estoy disfrutando como un enano con las curvas de las chicas de aquí a la izquierda. No pasa día sin que nos descacharremos de risa por las cosas de lo más absurdas, tenemos esa conexión especial que te permiten reírte de las mismas chorradas. En fin, una maravilla. Para colmo su hijo es un encanto de chico, un niño muy inteligente, muy especial.

A mi regreso de Brasil, me reincoporé a mi puesto habitual al servicio de la comunidad, con funciones un tanto distintas pero igual de gratificantes (de las frustraciones ya ni hablo porque después de tantos años uno hace callo).

Terminaré la entrada de mi vuelta al mundo blogueril con una reflexión. Hay que vivir cada día como si fuese el último, disfrutar de la vida sin concesiones, dejar las preocupaciones banales a un lado -a ver si me aplico el cuento-. Hoy me he llevado uno de los mazazos más fuertes que recuerdo. A un amigo, compañero de promoción, de mi misma edad, le acaban de diagnosticar un cáncer con muy mala pinta. Estamos aquí de paso, y no sabemos hasta cuándo. No lo ovidéis, por favor.

sábado, 28 de marzo de 2009

¿Me avisan con amenazas?

Estoy en plena mudanza y hace pocos días M. y yo hicimos el primer viaje de trastos a nuestra nueva casa. Por cierto, un atiquito la mar de coqueto y luminoso, muy nuevo y con unas vistas espléndidas.

En la inmobiliaria que ha hecho la mediación nos dijeron que la plaza de aparcamiento que nos correspondía era la número 6, y a eso de las once y pico de la noche, llegamos y aparcamos para subir y colocar la cacharrería.

Unas dos horas después, al llegar al coche, me encontré esta nota en el parabrisas.

Esa era la nota original, escaneada, como se puede observar. Al día siguiente le dejé yo una mecanografiada que transcribo a continuación:

Soy el nuevo vecino del ático izquierda, y el que cometió el ERROR de estacionar el vehículo de mi mujer en la plaza rotulada con el número 6, que debo suponer que es suya, o en su caso la utiliza legítimamente.

Lamento profundamente que nuestro primer contacto esté siendo por medio de notas, por lo que para cualquier aclaración sobre las mismas estaré encantado de recibirle en mi domicilio una vez me encuentre instalado junto con mi familia, lo que espero que ocurra en breve.

Debo aclararle un par de conceptos sobre los que, en mi humilde opinión, se equivoca Vd. de cabo a rabo. En primer lugar, no tengo mucha cara, nunca la he tenido, y no la voy a tener a partir de ahora. Como le dije al inicio, estacioné en la plaza número 6 porque por error me dijeron donde formalicé el arrendamiento que era esa la que se correspondía con el ático izquierda. Nada más allá de mi voluntad que pretender causar un perjuicio a quien todavía no tengo el gusto de conocer en persona. Es más, era tal el convencimiento de que nos correspondía esa plaza que incluso se iban a llevar a cabo gestiones para localizar al propietario del ciclomotor que ahí se encuentra estacionado.

Le reitero mis disculpas por el trastorno que pudiese haberle ocasionado no sin antes recordarle que una de las acepciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua de la palabra “advertir” es “avisar con amenazas”. Espero y deseo que no me haya advertido con esa intención, y quedo a su entera disposición para cualquier cosa en la que le pueda ser útil, incluido el uso de la plaza de estacionamiento número 8 si algún día la necesitase.

Atentamente (firma)

Supongo que en cuanto lo/la conozca, sabré hasta qué punto le gusta la ironía. Pero me da a mí que si necesita sal algún día, la última opción va a ser pedírsela a los del ático izquierda.

sábado, 21 de marzo de 2009

Hace un mes


Hoy hace un mes que M. y yo nos conocemos.

Hoy hemos firmado el contrato de alquiler del que en breve será nuestro hogar, junto con el hijo de ella.


Hoy se cumple un mes desde que mi vida cobró un nuevo sentido.


No es raro que apenas actualice últimamente, ¿no?

miércoles, 4 de marzo de 2009

1000 comentarios

Mil gracias a todos.

Me voy a proponer seriamente actualizar más a menudo, que estoy dejando esta casa dejada de la mano de Dios. Pa todo vozotro uhtede que se lo merecéi tó, copón ya.

lunes, 9 de febrero de 2009

El lince en peligro de extinción

Parece ser que el lince ibérico, felino endémico de tierras peninsulares, se encuentra en serio peligro de extinción, junto a otras especies como el lobo o el oso pardo. Tanto la destrucción de su hábitat como la caza ilegal lo tienen contra las cuerdas, y se estima que como máximo en diez años podría dejar de existir el último ejemplar.

Suerte que uno de ellos, residente en el Parque Nacional de Doñana, y conocido por su naturaleza inquieta, se ha enterado medio de casualidad gracias a que hace unos días se coló en las oficinas de los cuidadores y se hizo con una publicación que se hacía eco de la noticia. Un empleado del Parque asegura haberlo visto corriendo como alma que lleva el diablo, agitando la revista, y dirigirse al resto de sus congéneres en los términos: "¡A follar, a follar, que se acaba el mundooooo!"

Desde entonces, y no con poco asombro, desde la sala de control del Centro de Cría del Parque han comprobado que durante los seis o siete días que dura el celo de las hembras, pueden llegar a mantener hasta ¡ochenta! cópulas en un periodo de cuarenta y ocho horas.

Están algo lejos de las doscientas del león, pero para un animalito un poco más grande que un gato, tiene su mérito. Lo que tienen claro es que si se extinguen, desde luego que no va a ser por falta de voluntad de ellos.

sábado, 17 de enero de 2009

La casa nueva

Supongo que muchos ya habréis visto este anuncio, porque está circulando a marchas forzadas por la red, pero me he reído tantísimo viéndolo que tenía que colgarlo sí o sí.

Además, ya dejé claro aquí que tengo debilidad por las rubias.


martes, 13 de enero de 2009

Un sinsentido



¿Es que nadie va a erigirse en intermediario para detener la barbarie?

¿La ONU es una institución de adorno?

¿Nadie reacciona ante la matanza indiscriminada de civiles, muchos de ellos niños?

¿El presidente de EEUU no se moja porque debe pensar que para lo que le queda de estar en el convento…?

¿Hasta cuándo?

¿Estamos locos?

Que alguien pare esto, por favor.


miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ahí te quedas

Cuatro horas. Sólo cuatro horas más para despedir definitivamente el 2008. Ahí te quedas, cabrón.

2009, ahí voy, te vas a enterar de lo que vale un peine.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Cazador cazado

En la entrada anterior hacía referencia a mi sobrina pequeña. Tiene seis años, y mi hermana y su marido la adoptaron en China. Es un caso excepcional, en todos los sentidos, pero sobresale por su inteligencia. Nos ha dejado a todos con un  palmo de narices mil veces con sus salidas, tan impropias de  una pequeñaja de su edad.

Mi hermana y su prole se marchan mañana de viaje a pasar el fin de año fuera, y han estado todo el tiempo animando a mi madre para que se fuese con ellos. Además, las niñas la adoran. Se ha excusado siempre, pero hoy, 28 de diciembre y día de los Santos Inocentes en España, día en 
el que es tradición gastar bromas a la gente, ha decidido tomarle el pelo un rato a mi hermana. La ha telefoneado y le ha dicho que se lo ha pensado mejor, que se ha animado y le ha pedido que consultase si todavía estaba a tiempo de conseguir un pasaje de avión y reserva en el hotel. Mientras buscaba las reservas con el auricular todavía en la mano, ha reparado en la fecha que era y se lo ha contado a mi cuñado y las niñas. En eso que la peque le arrebata el teléfono a su madre, y sigue esta conversación:

S: Abuela, yo quería que vinieses con nosotros -con una voz tan compungida que encogía el alma -.
C: Es que ya no me da tiempo de conseguir billetes y...
S: Pues entonces me quedo contigo - casi rompiendo a llorar-.
C: (Con un nudo en la garganta) Ay, mi niña, que no puede ser, que cuando volváis, si quieres, te vienes conmigo un fin de de semana ¿vale? 
S: ¡Que nooo, que era bromaaaa!

Dice mi hermana que estuvo todo el tiempo mordiéndose los labios para aguantarse la risa. Paró la broma porque ya no se pudo aguantar y empezó a partirse la caja, que si no, hubiese conseguido hacer llorar a la inocente de su abuela.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Las fiestecitas de marras

No me gusta la Navidad, no por moda, como ya he leído por ahí en varios sitios, que parece que es lo que se lleva, sino porque simplemente me parece, aunque suene a tópico, que tanta felicidad por obligación, buenas intenciones porque es la época, deseos de prosperidad hasta en la sopa, me parece de una hipocresía que roza el absurdo.

Pero me toca jugar al juego, como a casi todo hijo de vecino, y he de reconocer que este año la Nochebuena la he disfrutado mucho. Hemos sido los de siempre, sólo ha faltado mi enana, que como ya saben los habituales vive en Brasil con su madre, y el ambiente ha sido francamente majo. Buenas conversaciones, buen humor, muchas risas y la interacción cada vez mayor con los peques, mi hijo y mis sobrinas, que se hacen mayorcitos y permiten que no haya que estar todo el tiempo pendientes de que no hagan trastadas. Aun así, la menor aún conserva casi toda su inocencia (lo de casi da, no para un post, sino para un blog entero) y haber tenido la oportunidad de verla cuando ha descubierto que Papá Noël ya había dejado los regalos en la terraza es algo que no se paga con dinero. Algún día hablaré de ella, ya que mi hermana no se decide a abrir un blog.

Además, como guinda, la madre de mi hija ha solucionado por fin el problema que tenía con la web cam y hemos podido hablar por vídeo-conferencia con ella. No la veía desde hacía casi dos meses, desde que regresé de allí sin billete de vuelta, y ha sido mi mejor regalo de Navidad. La semana que viene cumple dos años.

Y como creo que desear el bien de tus amigos no tiene nada que ver con el espíritu navideño, os deseo a todos que os divirtáis todo lo que podáis y que el año que viene trabajéis menos, ganéis más y seáis muy felices.


Os dejo con Elvis cantando "Blue Christmas" en el Comeback Special de 1968. No me diréis que no es mejor que el de los peces que beben y beben, y vuelven a beber.