Proverbio chino.
Pues se acabó lo que se daba. Fue bonito mientras duró, o no, me da igual. Adiós a toda la ilusión del proyecto del ballet. Todo, por lo menos para mí, se ha ido al carajo. Rotas las relaciones con mis socios, sólo me queda esperar que me reintegren lo que invertí, aunque no voy a hacerme muchas ilusiones porque la cosa no acaba de pitar. Y me importa un rábano quien lo lea, que ya estoy viendo que me voy a ver presionado para eliminar el post. El blog es mío y la compañía de danza también, aunque alguno/a no esté de acuerdo, así que escribo lo que me sale del mismísimo forro. A lo mejor mañana mismo lo elimino, pero de momento esto se va a publicar. Total, para las visitas que tengo... Pocas, pero eso sí, de primera calidad.
Como me he caído con todo el equipo, toca levantarse y seguir andando. Y eso he hecho: buscar trabajo. Ya me han confirmado que un día de estos me llaman para dos entrevistas de trabajo como profesor de español. Lo cierto es que muy mal se me tendría que dar para no conseguir un puesto como profesor en alguna academia de idiomas o colegio de secundaria (en primaria no enseñan español), visto el nivel que tienen los profesores de aquí, y ser nativo es lo que más peso tiene en el currículo.
Ya tengo asumido que si me contratan no voy a cobrar mucho, pero es lo que hay. Siempre me queda la opción de dar clases particulares como complemento. Lo que está claro es que tengo que aprovechar mis armas, y ser nativo de español con treinta y nueve años de experiencia en un país donde la enseñanza del idioma está en pleno auge y absolutamente de moda me tiene que ayudar a, por lo menos, hacer el trance más llevadero, que no tengo ni para pipas. Y que te mantenga tu mujer no está mal, es el sueño de muchos, pero no es mi estilo. Ella que mantenga la ilusión por seguir conmigo, que al final es lo que me movió a dejarlo todo y venirme para aquí.
Como me he caído con todo el equipo, toca levantarse y seguir andando. Y eso he hecho: buscar trabajo. Ya me han confirmado que un día de estos me llaman para dos entrevistas de trabajo como profesor de español. Lo cierto es que muy mal se me tendría que dar para no conseguir un puesto como profesor en alguna academia de idiomas o colegio de secundaria (en primaria no enseñan español), visto el nivel que tienen los profesores de aquí, y ser nativo es lo que más peso tiene en el currículo.Ya tengo asumido que si me contratan no voy a cobrar mucho, pero es lo que hay. Siempre me queda la opción de dar clases particulares como complemento. Lo que está claro es que tengo que aprovechar mis armas, y ser nativo de español con treinta y nueve años de experiencia en un país donde la enseñanza del idioma está en pleno auge y absolutamente de moda me tiene que ayudar a, por lo menos, hacer el trance más llevadero, que no tengo ni para pipas. Y que te mantenga tu mujer no está mal, es el sueño de muchos, pero no es mi estilo. Ella que mantenga la ilusión por seguir conmigo, que al final es lo que me movió a dejarlo todo y venirme para aquí.
