martes, 3 de abril de 2007

Ilusiones renovadas

Sonando


Rosa solía sacar a pasear a su caniche enano tres veces cada día. Vivía muy cerca del mar, y salvo que la climatología no se lo permitiera, recorría varios kilómetros en cada uno de los paseos. Era su principal actividad fuera de las tareas domésticas, cuando no tenía visita de sus nietos, desde hacía más de siete años, en que enviudó con cincuenta y tres años. Una repentina enfermedad se llevó prematuramente al que fue durante casi cuarenta años su novio, marido, amigo, compañero, confidente y pilar de su existencia.

Se había quedado sola, pero a pesar de ello jamás quiso ni oír hablar de vender su casa y mudarse a una más pequeña, pese a la insistencia de sus hijos y de las personas de su entorno. Era una planta baja con varias terrazas y jardín, y a pesar del trabajo que le suponía, siempre lo tenía todo reluciente y nunca había aceptado que entrase una asistenta, ni siquiera en ocasiones puntuales para ayudarla a limpiar lo más trabajoso, como el techo de la cocina y los baños, que estaban alicatados.

La viudez había dejado a Rosa sumida en un estado casi permanente de depresión. La dependencia casi absoluta que tenía de su marido supuso, aparte del vacío afectivo, que su nueva situación se le hiciese muy cuesta arriba. Nunca se había preocupado ni de abrir una carta del banco, por lo que empezar a “administrar” su vida le pareció en un principio una tarea imposible. Pero asumió que si no lo hacía, nadie lo haría por ella y, con el asesoramiento de Pablo y Cristina, sus hijos, tomó las riendas de todos los asuntos domésticos que tenía que atender, en un alarde de valentía en el que demostró, sobre todo a ella misma, que no iba a tirar la toalla.

Ríos y ríos de lágrimas lloró a lo largo de esos años.

Le costó Dios y ayuda darle la noticia a Pablo y Cristina. No sabía cómo se lo iban a tomar y temía encontrarse con el rechazo de ellos. Al fin se decidió, hizo de tripas corazón, aprovechó una de las muchas veces que coincidían en su casa, y entre avergonzada e ilusionada soltó el bombazo.

-Estoy saliendo con alguien.

Que sus hijos se lo tomaran bien entraba dentro de sus cálculos, pero se vio desbordada ante las francas muestras de apoyo recibidas. Se abrazó a ambos, tratando de justificar lo que no dejaba de ser absolutamente natural, pero sin poder dejar de sentir cierto sentimiento de culpa.

Hacía ya mucho tiempo que él había empezado a rondarla en sus interminables caminatas con Krefo, recibiendo siempre evasivas de Rosa. Pero llegó un día en que ella empezó a dejarse querer.

No es justo que nadie pase su existencia en soledad. Porque por mucho que la familia entre y salga con relativa frecuencia, el día a día era de absoluta soledad. Hoy Rosa tiene una ilusión añadida a la de ver crecer a sus nietos.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Salvador de Bahía

Sonando


Estoy pasando unos días en Salvador de Bahía, Brasil, concretamente dos semanas. Es la quinta vez que vengo en dos años para visitar a la familia de mi mujer. Esto tiene una explicación, ya sé que los pasajes de avión intercontinentales están por las nubes; es que Joelma trabaja en la compañía con la que volamos, y nos sale a un precio... digamos que muuuy barato.

Un paréntesis para explicar que lo de Salvador "de Bahia" a los nativos les parece absurdo, es como si se dijese Recife de Pernambuco. Supongo que se empezó a generalizar cuando emergió con fuerza como destino turístico, para no confundir al cliente de agencias de viaje con El Salvador.

Es la primera vez que no venimos solos. Esta vez somos tres, y la pequeñaja se ha acostumbrado a los horarios y al calor sin ningún esfuerzo aparente. No en vano es 50% brasileña, y su padre adora el veranito y el calor. Por cierto, Marina está resultando una auténtica vedette, causa sensación por allí por donde pasa. Ahora recuerdo que debería actualizar su álbum...

Cada vez me gusta más venir, cada vez me siento más integrado y cada vez voy teniendo más claro que este es un lugar ideal como retiro. Por muchos motivos. Por el clima, por los precios, pero sobre todo por el estilo de vida del brasileño, concretamente del bahiano, el natural del estado de Bahía, único estado que de momento conozco. Un estilo de vida similar al caribeño, una forma de entender la vida, más bien. Una filosofía de la vida bien distinta a lo que estamos acostumbrados en el "primer mundo". A propósito de primer y tercer mundo, tendría mucho que decir; ya me he llevado agradables sorpresas al ver que la burocracia funciona muy bien. Hay varias sedes en la ciudad en las que es posible resolver prácticamente cualquier asunto relacionado con la administración, local, estatal o federal, sin salir del edificio. Puedes renovar el pasaporte en una dependencia de la Policía Federal y pagar el recibo del agua en la oficina de enfrente. Práctico a más no poder.

Un par de ejemplos de cómo es por aquí la gente: ayer conduciendo el coche de mis cuñados me metí sin querer en sentido contrario en una calle, en pleno centro de la ciudad (no es ni mucho menos una ciudad pequeña, casi tres millones de habitantes, la tercera de Brasil). Me encontré un autobús de frente y un coche saliendo de un garaje. Pues esperaron pacientemente a que reculara y me reincorporara correctamente, para lo que también colaboraron los conductores que ya usaban la vía a la que que yo pretendía
incorporarme. En parte debe ser por la anarquía que tienen a la hora de conducir, que tienes que echarle un par para coger el volante, sobre todo a según qué horas. Pero a pesar de ello no oyes ni un claxon sonar en el peor de los atascos.

Otro caso: Joelma fue al registro civil central para dar inicio a los trámites necesarios para que Marina obtenga la doble nacionalidad. Llegó fuera de horario de atención al público, pero aún así la atendió personalmente la jefa del servicio. Sin prisa, charlando amistosamente. Antes de marcharse, la señora le propuso intercambiar sus respectivas direcciones de correo electrónico, y le insistió en que se pusiera en contacto con ella para cualquier cosa que pudiera necesitar. Como en España. Igualito.

Y que nadie se engañe, que esa forma de ser no es obstáculo para que el día a día sea tan frenético como en cualquier otra ciudad. Las principales vías comerciales estén a rebosar de gente a las siete de la mañana. Hacen horario intensivo y cierran a media tarde, pero como contrapartida disponen de varias grandes superficies que funcionan las veinticuatro horas. El otro día estaba comprando un colchón a las dos de la madrugada, después de cenar en casa de unos amigos.

Como dato curioso, Salvador es la ciudad más negra del mundo fuera de África, así que aquí resulto de lo más exótico. Pero no termino de acostumbrarme a que algunas mulatas me miren con curiosidad. Porque supongo que es por curiosidad.


viernes, 23 de febrero de 2007

Ya soy un ex-fumador

Hace seis días que no fumo. Ya publiqué en un ladrillo anterior mis avatares en la lucha contra el tabaco. Pues me da a mí que, después de varios intentos por dejarlo, y sus correspondientes recaídas, esta es la buena.

Me avisó mi buen amigo, el Dr. José Manuel Valverde, de que comenzaba un taller de tabaco en su centro de salud. José Manuel es el "padre" del protocolo de deshabituación tabáquica utilizado en los centros de salud de Baleares, y posiblemente la mayor autoridad a nivel nacional en la materia.


Hace unos meses me habló de un fármaco para ayudar a dejar de fumar que iba a empezar a comercializarse en Europa. Hasta ahora sólo se podía encontrar en Estados Unidos, y los resultados de éxito de los usuarios están siendo más que alentadores, muy por encima incluso del bupropion, principio activo del fármaco comercializado bajo el nombre de Zyntabac, y producto estrella hasta ahora. Por cierto, ahora me he enterado de que se empezó a utilizar como ayuda para dejar de fumar por casualidad, porque originalmente era un ansiolítico, y se descubrió que había pacientes que habían notado menor adicción a la nicotina. Se le cambió el nombre, se subió el precio, y negocio redondo.

Estoy hablando de una maravilla cuyo nombre comercial es Champix. El principio activo es vareniclina, y actúa directamente en la parte de las neuronas donde lo hace la nicotina. He empezado a tomarlo hace unos diez días, y desde la primera dosis empecé a notar que me apetecía menos fumar. Durante los primeros día se simultanea con el tabaco, y hay que fijar un día "D" para dejar de fumar. El grupo de tabaco del que formo parte, y dirigido por el Dr. Valverde, tenía el pasado domingo 18 su día "D", y desde entonces no he fumado ni un solo cigarrillo, ni creo que vuelva a hacerlo. Vale, seré honesto, encendí uno que le gorreé a un amigo, pero con fines puramente científicos. Y confirmé que no me sabía a nada, así que di dos caladas y lo apagué.

Ahora viene lo difícil, porque dejarlo está siendo relativamente bastante fácil. No volver a recaer es la cuestión, y en eso se van a centrar las últimas sesiones de la terapia. Pero estoy muy concienciado y motivado, y no puedo volver a fallarme ni fallar a quienes están confiando en mí.

Nunca olvidaré la cara de satisfacción de mi hijo cuando le dije el otro día que ya no fumaba. Esa imagen debería ser más que suficiente para vencer cualquier tentación
.

domingo, 18 de febrero de 2007

Cita

"Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente sé discreto."
Talmud.

Cuántas veces habremos metido la pata. Por lo menos, yo. Total, se lo estaba contando a alguien de absoluta confianza...

miércoles, 14 de febrero de 2007

Flores

Hoy hace siete años que murió mi padre. Nunca le faltó un detalle para con mi madre el día de los enamorados, aunque para él cualquier día era perfecto para presentarse con un ramo de flores. El día que murió, una horas antes, yo le regalé a mi madre un sencillo jarroncito con dos rosas de parte de mi padre. Llevaba un par de días sedado.

Hoy se ha presentado un mensajero en la recepción de mi empresa preguntando por mí. Me han avisado por línea interna, y me ha entregado un ramo de rosas, con una tarjeta de parte de mi mujer y de mi hija. Joelma sabe que me encantan las flores.

Hoy me he emocionado por partida doble.

domingo, 11 de febrero de 2007

Citas

A partir de hoy voy a ir publicando una selección de citas que, para bien o para mal, me han hecho darle vueltas al coco, que siempre viene bien.

Empiezo con una de Samuel Johnson (1709-1784. Escritor inglés):

"Casarse por segunda vez es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia."



Una perspectiva bastante más optimista que el típico "El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra"

viernes, 2 de febrero de 2007

El fin de una mala época

Al final va resultar verdad que después de una mala racha siempre viene una buena. La de cal y la de arena. Que por cierto, a ver si alguien me aclara cuál es la buena y la mala, porque supongo que tanto la cal como la arena son muy dignas y digo yo que tendrán su corazoncito, que quisiera saber yo a cuál de ellas le atribuyen el papel de mala, la pobre.

Que se me va la olla. Decía que ahora me está tocando una racha buena. Parecía imposible, visto lo visto, pero ha llegado. Después de estar al borde de una depresión, a punto de romper con mi pareja por discusiones siempre relacionadas con lo mismo, con los nervios a flor de piel, más hundido cada día y más endeudado cada mes, ahora empiezo a ver la luz al final del túnel. Espero que no sea el tren, que viene de frente.

Para ser justo, reconozco que no todo ha sido tan malo. Después de todo, mi relación se ha fortalecido más después de cada crisis, y en el terreno laboral me he formado en varias especialidades que me están permitiendo crecer profesionalmente, aparte de que Joelma firmó no hace mucho un contrato indefinido en su trabajo, donde se encuentra muy a gusto. Menos da una piedra.

La noticia de la llegada de una hija en mayo del año pasado, si bien me llenó de alegría e ilusión, desde luego no se produjo en el mejor de los momentos. El descubierto de la cuenta corriente era cada vez mayor y, haciendo vida casi de ermitaños, no tenía ni idea de cómo íbamos a salir adelante.

Pero parece que en este caso sí que ha venido con un pan debajo del brazo. De hecho parece que tiene enchufe en la panadería. De la noche a la mañana, la suerte juega en mi equipo. Se ha pasado una buena temporada calentando banquillo, pero al final ha saltado al campo.

Hace unos días, en cuestión de veinte minutos, recibí dos noticias que esperaba como agua de mayo desde hacía tiempo. Me emplazaban en dos notarías distintas para cerrar sendas transaciones, el mismo día con una hora de diferencia. En una mañana saneé mi cuenta corriente al liquidar bienes comunes con mi ex y vendimos el piso donde vivo ahora. Ya habíamos entregado la reserva -fundiendo los saldos de las tarjetas- para un piso en construcción, y teníamos que buscar algo temporal de alquiler, y encontramos de casualidad una ganga en una de las mejores zonas de Palma, un ático en una finca moderna con vista parcial al mar -por cierto, estoy de mudanza, y van... -. Por otra parte fui a saldar cuentas con el administrador de fincas, y me dicen que han devuelto las cuotas extras que hemos pagado los propietarios todo el año para rehabilitación de la fachada, por morosidad de varios vecinos, con lo que tengo saldo a mi favor.

En fin, que por lo menos este año, hasta que formalicemos una nueva hipoteca, vamos a respirar un poco, que ya nos tocaba. Que luego serán treinta y cinco o cuarenta años casado con el banco, y volverán las estrecheces, pero este año, que me quiten lo bailao.

martes, 16 de enero de 2007

Los anuncios

Sonando


Sin duda albergo en mi forma de ser una colección casi completa de defectos, pero desde luego me tengo por una persona bastante tranquila, me cuesta perder la compostura. Sin embargo hay algo que me puede, me enerva, me exalta, me ... Me callo por si me lee algún menor.

Pongámonos en situación: 23:50 horas. Estás con tu mujer viendo una peli, volumen de la tele acorde con las circunstancias: vivimos en comunidad, la niña -por fin- se ha dormido -un ratito, no nos hacemos ilusiones-; la peli es un tostón, lo que añadido al trote de todo el día, y a veces toda la noche anterior, te somete a un estado casi catatónico, con tortícolis y cuello de la camisa babeado incluido.

Bien. Hasta aquí todo normal. Pero de repente... ¡anuncios! Chorrocientos decibelios de golpe y sin vaselina. Lo mismo da "tu otro banco y cada día el de más gente", "la vida es móvil, móvil es ...", "¿te gusta conducir?", que te va a sonar como si te estuvieran gritando a dos dedos de la oreja. Por no hablar de la puñetera fanfarria de la cadena en cuestión que da el pistoletazo de salida al dichoso bloque comercial, que parece que ha irrumpido de golpe en el salón de casa la orquesta sinfónica. Jesús, que sobresaltos.

Una vez, en petit comité, propuse la creación del Frente de Liberación de los Papás Nöeles Escaladores (la prueba aquí). Ahora tengo en mente reunir firmas para de una vez por todas implantar la obligatoriedad inexcusable a las cadenas de televisión de mantener el volumen de la emisión durante los bloques comerciales.

Plataforma de Usuarios de Televisión Estresados por Aumento de Decibelios Obsesivos. Por ejemplo. Hombre ya, que la niña duerme.

Pene cantarín

Anuncio de una emisora de radio cantado por un simpático calvo.
No te lo pierdas. Impagable.



Singing Penis - video powered by Metacafe

martes, 9 de enero de 2007

Nació Marina

Sonando


Vaya forma de empezar el año. Joelma empezó con contracciones el mismo día 1 por la tarde. Lo primero que pensó fue que las gambas de Nochevieja se estaban peleando con los mejillones del almuerzo, pero cuando vio que los retortijones eran cada tres minutos, nos fuimos al hospital porque parecía claro que la niña venía de camino diez días antes de lo previsto.
Treinta horas de parto, veinte de ellas en la sala de dilatación, ella monitorizada y yo vestido de verde, para al final de ese calvario -para la madre, claro- no poder terminar de dilatar, y pasar al plan B, o sea, cesárea.

Pero todo salió bien. Bueno, Marina -que así se llama la susodicha- salió por donde no estaba previsto, pero salió, que es lo que cuenta. La madre baldada porque la cesárea fue bastante agresiva debido a las dimensiones de la niña, que pesó 3630 gr., pero está recuperándose perfectamente.

Nació a las dos horas y dieciocho minutos del día 3, y a las dos y veintipico minutos ya la tenía yo en brazos, sin lavar ni nada, envuelta en una especie de cucurucho de papel de aluminio. El enfermero que me acompañó a la habitación, después de darme unas instrucciones de manejo básicas, de palabra, nada de manual en siete idiomas diferentes, respiró aliviado cuando le contesté que no era mi primer hijo. Debe haber visto cada cosa...

Dos horas después ya estaba Joelma en la habitación, que comenzó a darle el pecho todavía medio grogui. Durante esas dos horas de espera estuve mirando a mi hija, y durante un buen rato mirándonos -ambos- a los ojos. Con minutos de vida mi hija me miraba a los ojos, con unos ojazos preciosos. Toda ella es preciosa, y no es amor de padre.
Al cuarto día ya les daban el alta. Yo tenía entendido que cuando el parto es por cesárea, el alta no se recibía hasta los cinco o seis días, si todo iba bien. Pero los tiempos cambian, y con ellos las ideas de los médicos. Cuando antes había que reposar por lo de los puntos y demás, para una mejor recuperación, ahora resulta que hay que moverse, y cuanto más mejor. No se me olvidará la cara de Joelma cuando el mismo día del parto, una matrona le dijo que tenía que levantarse para ir al baño. Se la quedó mirando incrédula, pero se levantó, vaya si se levantó, sobre todo cuando le dijeron que cuanto más se moviera antes se recuperaría.
Siempre nos quedará el recuerdo de una cantidad enorme de visitas en el hospital -unas cincuenta personas entre familiares y amigos-, cargadas con muchísimos regalos, y del personal de la planta de maternidad del Hospital de Son Llàtzer, en Palma de Mallorca. Nuestra gratitud a todos ellos.