martes 29 de mayo de 2007

Carta a Joelma

Sonando


Eras la estrella que más brillaba entre los ciento y pico alumnos de aquel curso para mayores en la universidad. La que más pasiones despertaba entre los hombres y envidias entre las mujeres. No era para menos. Nunca había visto una criatura tan bonita. Tu exotismo, resultado espectacular de la mezcla de varias etnias (europea, africana e indoamericana), no podía dejar indiferente a nadie. Tu elegancia en la manera de comportarte, de caminar, de ser, dejaba a la altura de la zafiedad a la más cotizada modelo. Tu seguridad en ti misma aplacaba los ánimos de cualquier buitre en busca de una presa fácil. Y tu sonrisa derretía el iceberg más grande que se pueda imaginar.

Un día la casualidad quiso que nos sentáramos juntos. Intercambiamos varias frases triviales sobre lo aburrido que era el profesor de turno. Al día siguiente me llamaste la atención para que me sentara contigo en un asiento libre cuando me viste entrar en el aula buscando sitio. Al siguiente me pediste unos apuntes que estaban colgados en internet, porque en esos momentos no tenías conexión, y con esa excusa te invité a un café al terminar las clases para aclarar lo que necesitabas. Hablamos de todo menos de la asignatura, y a mí me pareció que el tiempo nos hacía un guiño y se había detenido mientras charlábamos, que sólo estábamos tú y yo en el mundo, que no había nada ni nadie más.

Con el tiempo supe que tú ya te habías fijado en mí, pero nunca noté nada gracias a tu conocida discreción. La chica inaccesible se había fijado en un tipo de lo más común, pero que según tú tenía "algo" que me hacía diferente. Pues qué bien. Pero qué bien.

Nunca he amado tanto, y nunca imaginé que se pudiera amar tanto.

Nuestros comienzos fueron muy difíciles por una serie de circunstancias, muy duros, con todo en contra, y hemos pasado crisis realmente importantes, pero por suerte siempre ha primado el sentido común, pero sobre todo nuestro amor. Hemos cumplido tres años y medio juntos y resultado de esta unión existe una personita que va a cumplir cinco meses y que se llama Marina.

Te quiero, negrita.

sábado 26 de mayo de 2007

Generación X

Vía Cosas cotidianas , blog absolutamente recomendable de mi amiga Patri, me llega un vídeo promocional de Coca-Cola. Dedicado a los de mi generación, esa generación llamada "X", a caballo entre grandes acontecimientos mundiales, sin un signo de identidad claramente identificador, pero con tantas cosas en común como nos cuenta el anuncio (aquí la versión extendida).

Cuando lo vi, tuve dibujada una sonrisa nostálgica durante un buen rato.

viernes 25 de mayo de 2007

Las cosas de Google

Haciendo las búsquedas más absurdas en Google te puedes esperar cualquier sorpresa, eso no es ninguna novedad. A cuadros me he quedado cuando he visto en el contador de visitas que uno de los enlaces que ha llevado a un visitante a este blog había tecleado en la barra del buscador "si como mucho en un día me engordo?".

Lo más curioso es que la entrada encontrada y que se refiere a este blog es la que se publicó no hace mucho sobre la
vasectomía.

domingo 20 de mayo de 2007

Niño prodigio

Sonando


Algún día tengo que empezar en serio a aprender a tocar la guitarra. Hice mis pinitos siendo niño, pero mi profesora se fugó con su amante a otra ciudad, dejando marido, hijos y alumnos. Desde entonces no he vuelto a tocar. Es una asignatura pendiente que quiero aprobar, ni que sean cuatro nociones básicas de armonía para acompañar una canción facilona. Porque llegar a los niveles de virtuosismo como para poder hacer solos como el de Stairway to Heaven de
Led Zeppelin, está al alcance de unos pocos... y de un niño de ocho años.

En Youtube están colgados los cuatro cortes del vídeo del pitufo en cuestión haciendo la canción entera. Empieza con una guitarra acústica, y sigue con la eléctrica. Vale que los más exigentes dirán que le falta un poco de frescura, o que podría ponerle más pasión, pero qué mas se puede pedir. Yo me quedo con el punteo del solo (vídeo). Que lo disfrutéis.