jueves, 12 de abril de 2007

Sacarino

Sonando


Sí, amigos, me he convertido en un sacarino de la noche a la mañana. O en un hombre light, como prefiráis. O sea, que endulzo, pero no engordo. Que me he hecho la vasectomía, vaya.

Lo tenía muy claro: cuando naciera Marina, no perdería más tiempo del necesario para pedir cita al urólogo para la intervención. Total, si tenía claro que no iba a tener más hijos. Ya tengo dos, el mayor, Daniel, diez años, vive con su madre, y la peque, la gordi, la pejiguera de Marina, tres meses.

Y basta. Ya no (man)tengo más. ¿Con el precio de la vida? Anda ya. Y que conste que me encantan los críos, me chiflan. Pero hay que ser un pelín pragmático, que un sueldo no da para tirar adelante, y trabajando los dos, mucho es criar una enana, dadas las circunstancias. Que si entro en detalles, todavía me hacéis la ola, y el que sepa algo sobre pensiones alimenticias me dará la razón.

El caso es que pedí cita a un urólogo que me recomendaron un par de compañeros de trabajo. No sé qué tal serán otros, pero este es un fenómeno. Diez minutos de operación, cuando normalmente son entre cinco y siete. Pero mira tú la casualidad, que justo ese día había espectadores. Un colega de especialidad de mi médico fue el culpable de que el trance se estirara algo más de la cuenta. Creo que quería ver in situ la técnica empleada por el tocapelotas de turno. Y pareció asombrado cuando me vio salir como una rosa camino de la salida de la zona de quirófanos, con mis bolsas con la ropa y los zapatos en una mano y la otra intentando que la bata abierta por detrás no me dejara el culo al aire. Que eso sí, el que haya pasado por el quirófano alguna vez, ya sabe que la dignidad se la tiene que dejar en casa.

Todo esto ha sucedido mientras Joelma sigue en Brasil con la niña. Había pedido cita calculando que ya estarían aquí, pero algunas circunstancias las han obligado a quedarse con mi familia política unos días más, y si no hay novedad, mañana por la tarde llegarán a casa. Eso significa que llevo dieciocho días sin ver a Joelma. Me operaron anteayer. Hoy he ido a la consulta para control. Todo perfecto, espermograma en tres meses para confirmar presencia cero de espermatozoides (por fin he sabido la diferencia entre esperma y semen), ropa interior que "sujete" durante dos semanas y... abstinencia durante nueve días. No sé, pero me veo durmiendo en el sofá. O tomando duchas frías.

4 comentarios:

DIABLO dijo...

vaya,no sabia que esa operacion fuese tan rapida,pero nueve dias sin sexo...
en fin,paciencia y ya los recuperarás,saludos.

Patri dijo...

Dentro de nueve días te preguntaré sobre la abistinencia. Tú recuérdame cuando nos veamos a solas que te cuente la nuestra. o_-

Besotessssssssssssss

luz dijo...

jajajjaja mira en una cosa tenemos mas suerte las mujeres, no nos tienen que cortar nada :P
besos de luz

claudia dijo...

te felicito...muchos hombres piensan que pierden hombría con una operación asi, pero yo creo que la ganan, porque no dejan en manos de la mujer la anticoncepcion como si fueramos las unicas responsables, y además, que ningun metodo anticonceptivo es 100% seguro, y si realmente no se desea tener más hijos, es una muy buena decision, y después de 9 dias.....a vivir en plenitud y naturalmente!!!
un saludo desde argentina